


Toni, un chico gitano de 15 años que vive con su familia en La Cañada Real, uno de los mayores asentamientos informales de Europa, a las afueras de Madrid. Orgulloso de pertenecer a una familia de chatarreros y de seguir los pasos de su abuelo, encuentra en ese mundo el lugar al que siente que pertenece. Pero cuando las demoliciones se acercan a su hogar y sus padres deciden aceptar una vivienda de protección oficial ofrecida por los servicios sociales, Toni deberá enfrentarse a una decisión que marcará su futuro: abandonar el lugar donde ha crecido o aferrarse a un modo de vida que se desvanece.